Megan Moroney fue una de las grandes protagonistas del evento Rolling Stone Musicians on Musicians, celebrado en Los Ángeles. La cantante de country dejó a un lado su estilo más informal para apostar por un look de lo más glamuroso y sensual que dejaba poco a la imaginación.
El look
Moroney deslumbró con un minivestido blanco con pedrería. El diseño presentaba un escote halter y una espalda completamente abierta (backless), que caía en picado hasta la cintura, dejando al descubierto su silueta. Los bordes del escote, la cintura y el bajo estaban adornados con hileras de cristales y pedrería plateada que brillaban intensamente bajo las luces de los fotógrafos.
La falda, de corte acampanado y efecto globo, se alejaba ligeramente del cuerpo, creando un contraste muy favorecedor con la parte superior ajustada. La tela blanca tenía un sutil estampado jacquard en relieve que añadía textura al conjunto.
Los accesorios y el beauty
Para mantener el protagonismo en el vestido, la cantante eligió una joyería muy discreta: un anillo fino y una pulsera sencilla. Su melena rubia lució suelta, con ondas volumétricas y un flequillo barrido hacia un lado, aportando un aire muy romántico y sureño. El maquillaje fue sofisticado y luminoso, con ojos ahumados y labios en un tono rojo profundo que terminaron de redondear un estilismo impecable.




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