Katy Perry fue una de las invitadas más comentadas en la gala benéfica Rare Impact Fund Benefit, celebrada el miércoles 14 de octubre en Los Ángeles. La cantante apostó por un largo vestido negro ajustado que combinaba clásica elegancia con detalles atrevidos.
El diseño destacaba por su corpiño tipo corsé con copas marcadas y tirantes anchos, y por dos aberturas horizontales situadas justo debajo del pecho. Entre ellas, dos pequeños lazos en tono casi blanco creaban un contraste llamativo sobre la tela negra, convirtiéndose en el elemento más original del look.
El diseño destacaba por su corpiño tipo corsé con copas marcadas y tirantes anchos, y por dos aberturas horizontales situadas justo debajo del pecho. Entre ellas, dos pequeños lazos en tono casi blanco creaban un contraste llamativo sobre la tela negra, convirtiéndose en el elemento más original del look.
La falda caía en línea recta hasta el suelo, sin volumen añadido, dejando todo el protagonismo a la parte superior. Completó el conjunto con pendientes brillantes discretos, unos cuantos anillos y el pelo largo y liso con raya en medio, echado hacia atrás para destacar el escote. El maquillaje, con ojos marcados y labios en tono rosa cálido, remataba un estilismo elegante pero con un punto juguetón.






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